La construcción de la primera Iglesia del curato de Paclín – Por Emilio Villafañez.


En el siglo XIX con la llegada de la congregación de Nuestra Señora de La Merced a estas tierras se levanta en Paclín viejo la primera iglesia del departamento. Ubicada en una zona rica en recursos, este lugar resultó de gran interés por la excelencia de las tierras y la abundancia de agua. En la actualidad, se puede divisar entre el paisaje, las ruinas de la antigua estructura como las paredes de adobe de 1,00 mts de espesor la entrada principal y el lugar del campanario.

La localidad de Paclín Viejo se encuentra ubicado a menos de 2 km. de la Villa de La Merced, la actual cabecera del departamento Paclín, en la Provincia de Catamarca. En dicha localidad aún se puede divisar entre el paisaje, los restos de una construcción de adobe que pertenecieron a una antigua iglesia la cual se entremezcla con las vivencias y los relatos de personas que desde décadas pasadas la ven formando parte de su cotidianidad.

La iglesia de Paclín Viejo se encuentra en ruinas y cubierta totalmente por la vegetación del lugar. Se pudo determinar que la misma presenta una planta rectangular, a la que se adosan dos estructuras. Para el aparejo de las paredes se utilizaron adobes, los cuales fueron dispuestos siguiendo hiladas más o menos regulares, con 1 m. de ancho muros. La argamasa que cohesiona a los mampuestos es de barro, sin otro tipo de aditamento. Los cimientos son de roca local y tienen un ancho de 1 m. con una profundidad aproximada de 0,80 m, los cuales apoyan sobre la roca natural sin mediar solución de continuidad que funcione como zanja de cimentación, presenta 5 espacios bien definidos pero difíciles de visualizar en la actualidad.


Planta de la iglesia de Paclín Viejo


Paclín Viejo fue una zona muy habitada hace ya varios siglos, pero debido a cambios producidos a nivel social y político-administrativo, paulatinamente se fue abandonando. Primero se produjo una emigración hacia Amadores, localidad principal hasta 1925 aproximadamente, para después desplazarse hacia localidad de La Merced.

La llegada de los primeros españoles católicos a Paclín se produjo según los registros escritos cerca de 1590, estos habían adquirido la merced de tierras de Paquilingasta, esta historia es muy amplia y compleja donde a través de los siglos se producen innumerables compras y ventas de terrenos y fincas, pero llegado el siglo XIX muchos de los terrenos van a parar a diferentes órdenes religiosas, como ser lo que en la actualidad es la Villa de La Merced que se hace cargo la congregación de Nuestra Señora de La Merced (por eso el nombre de dicha Villa), lo que otrora era parte de las Beatas Villagrán. Lo curioso de destacar aquí es que los terrenos de lo que seguimos conociendo como Paclín Viejo siguieron perteneciendo a las conocidas Beatas a tal punto que en la actualidad son tierras administrados por el propio obispado.

Es realmente poco lo que se sabe de la Iglesia de Paclín Viejo, la búsqueda de documentos se realizó en el archivo histórico, en el archivo del obispado, y en el libro histórico de la Escuela 292 “Provincia de Tucumán” de la Villa de La Merced, siendo este último lugar donde también se recabaron algunos datos de valía. El director de la institución escribe en alguna de sus páginas:

“Como a 5 (cinco) Kilómetros de La Merced, está la población llamada Paclín o comúnmente Paclín Viejo, cuyos habitantes paulatinamente se han trasladado a esta villa, quedando todavía allí algunas familias que trabajan en la agricultura, por la excelencia de las tierras y la abundancia de agua. En este lugar está en ruinas la Iglesia Parroquial, construida en 1816, posiblemente pues en la puerta estaba tallado este número. En una gira que hizo el señor Clemente Onnelli, hombre de ciencia aficionado a rarezas y antigüedades, se interesó por esta puerta, llevándose con él el marco correspondiente, cedida por el entonces cura párroco Pbto. Torres; informándome varias personas entre ellas la Sra. Domitila F. de Sautú Riestra, haberla visto en el Museo Histórico de Lujan, a la entrada de una sala. Como Paclín Viejo es parte de la “Finca y Chacra de las Beatas” de propiedad de las Hermanas del Colegio del Huerto, por haber datos que interesan, que se relacionan, y que explican el origen de la denominación de estas tierras”.

De lo que no tenemos certeza es del año de construcción de la Iglesia, ya que no figura en ningún documento oficial, la única evidencia que tenemos al respecto es lo dicho por el Director Andrés Flores, relato que nos dio la posibilidad de confirmar algunos datos, pues pudimos averiguar que Clemente Onelli fue un aficionado a la ciencia además de un coleccionista de renombre y que la mayoría de su colección se encuentra en la actualidad efectivamente en el Museo Histórico de Lujan, aunque hemos realizado dos visitas a dicho museo y no pudimos encontrar la puerta.

Aunque no sabemos con exactitud cuándo fue la creación de la Iglesia, sí sabemos la fecha aproximada en que esta se dejó de usar. En un documento del Obispado figura una propuesta enviada por parte de los pobladores de Amadores hacia el Gobernador Teniente Coronel Dr. José S. Daza, para que la iglesia de Amadores sea nombrada Parroquia o Vice-parroquia de Paclín en base a tres puntos, estos nos aclaran muchas cosas:

En primer lugar: “La iglesia que se le llama Parroquia en la actualidad, se encuentra desde hace seis u ocho años en completo estado de ruina y abandono por la misma causa, y está situada en el lugar de Paclín donde ya no existe población alguna.”

En segundo lugar: “Nuestro cura párroco habita permanentemente en el lugar de Amadores, haciendo allí todo el servicio de su ministerio con su correspondiente permiso y aquiescencia de sus superiores”.

En tercer lugar: “La iglesia de Amadores es un magnífico edificio recientemente construido que ofrece todas las comodidades principales necesarias para nuestro culto.” (Archivo del Obispado - Carpeta de Paclín 1885 - (énfasis marcado por los autores de éste trabajo).

Gracias a esto, sabemos que aproximadamente se dejó de usar entre los años 1877 y 1878. Años después, en una carta del 1 de octubre de 1920, enviada por el Padre Torres Escandell al señor secretario del obispado Pbro. Aníbal Villagra, en donde da cuenta de algunas refacciones que se pretenden hacer en la Iglesia de Amadores, comenta el cura párroco que dichos trabajos no serán tan costosos pues “las tejas y tejuelas las emplearemos de la iglesia vieja de Paclín Viejo y por esta causa no se recargará el trabajo” (Archivo del Obispado - Carpeta de Paclín 1920).


Mercedes de tierra y pueblo de indios en la época colonial en Paclín.


En otra carta del 11 de junio de 1921, enviada por el mismo Torres Escandell al Monseñor Piedrabuena, en donde comenta la muerte del Dr. Manuel Figueroa -quien era tesorero de la iglesia- y realiza un informe de lo gastado por dicho curato. Pudimos descubrir gracias a este texto contable, que en las columnas del “haber”, se le pagó en efectivo el 4 de mayo de 1921 “a don Esmerio Sosa por demolición de la Iglesia Vieja la suma de 200 pesos” (Archivo del Obispado - Carpeta de Paclín 1921).

No estamos seguros a qué llama “demolición”, pues los trabajos arqueológicos dan cuenta que la iglesia no fue completamente destruida, pero quizá el pago fue realizado para retirar el techo y llevarlo hacia Amadores. Cabe destacar -y aunque no hay mención alguna en los textos- que tal vez el piso habría corrido la misma suerte, pues, tanto en la nave central como en lo que suponemos es la sacristía sólo se han encontrado fragmentos aislados del piso, y no sucede lo mismo en la Iglesia de Amadores.

La historia de Paclín es apasionante, aún persisten innumerables documentos en diferentes archivos que podemos leer para desentrañar su rica historia, el breve relato que he realizado sobre la primera iglesia del curato de Paclín así lo demuestra. Esta iglesia aún se puede “salvar” y poner en valor patrimonial ya que entre sus muros derruidos se encuentra gran parte de nuestra historia.





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