Los Figueroa: Los primeros pobladores en asentarse en La Merced


Wilfrido Figueroa fue uno de los primeros habitantes de la "Estancia de La Merced", denominada así porque esos territorios en algún momento pertenecieron a la congregación religiosa de "Nuestra Señora de La Merced". Luego, en la segunda mitad del siglo XIX, las tierras pasan a manos de los Figueroa, que construyeron hacia el 1.880 su magnífica mansión, de dos plantas. Recorrerla, aún en la situación de deterioro actual, permite sentir de nuevo la atmósfera de esplendor y el garbo en el que vivieron los primeros habitantes de la estancia, con increíbles aberturas, pisos originales de gran decoración, paredes con pinturas y estucos de casi 150 años.



Así pudo haber sido el interior de la casa de Wilfrido Figueroa en sus años de esplendor.


La estancia tenía su propio sistema de producción y abastecimiento, tanto que fabricaba su propio vino, muy renombrado en todo el valle. Basta con cerrar un rato los ojos, respirar profundo, e imaginarse a don Wilfrido bajando las escaleras desde su estudio ubicado en la planta alta, desde donde dominaba con una vista privilegiada los vastos terrenos de la finca, para tomar el té servido en la lujosa porcelana inglesa, mientras en la casa las lámparas doradas, a kerosene, y de pantallas de porcelana blanca, comenzaban a encenderse para dar paso al anochecer, en el suntuoso comedor con muebles estilo Luis XVI traídos especialmente de Europa. 

Wilfrido Figueroa murió el 8 de agosto de 1909 a la edad de 56 años. 

Un relato de: 
Héctor Aredes.


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