Noriega busca que se declare Patrimonio Histórico y Cultural los Túneles de La Merced

Me gusta
Me gusta Amor Jaja Wow Triste Enojado
654
La imponente Estructura Ferroviaria construida a mediados del siglo pasado, forma parte de una de las herencias más importantes del departamento Paclín que cada año convoca a miles de turistas y curiosos de todo el mundo. Con esta iniciativa se busca favorecer el turismo, reconstruir la historia y proteger la identidad local.
El Senador por el Departamento Paclín, Rodolfo Noriega, logró que en la décima tercera sesión ordinaria el Senado de Catamarca diera media sanción al proyecto de su autoría para la puesta en valor de los Túneles de La Merced. En diálogo con este medio, noriega comento que «el objetivo es recuperar y proteger este espacio que pertenece a todos los paclinenses» destacando su valor histórico y su importancia para la economía local a través de los ingresos que genera a través del turismo.
Noriega, se mostró esperanzado en lograr el reconocimiento definitivo de los túneles de la merced como patrimonio histórico y cultural de la provincia enfatizando en que esto permitirá disponer de recursos para su explotación y conservación para las demás generaciones.

 

La Historia de los Túneles de la Merced: El Proyecto Ferroviario que buscaba unir Catamarca con el gran Tucumán

La construcción de los Túneles de la Merced comenzó en la década de 1940 y se proponía que las Locomotoras atravesaran el paso obligado que era por la parte Norte de la Provincia y así poder llegar hasta lo que hoy es Rumi Punco en la Provincia de Tucumán y conectar el Ramal del Ferrocarril Belgrano A, con la línea del Ramal C.
Los Túneles se ubican a pocos kilómetros de la Cabecera Departamental de La Merced, bajo las Sierras de Paclín, es una zona de grandes montes y con varias vertientes.
Insertos en un terreno casi impenetrable de exuberante vegetación, Los Túneles constituyen una obra emblemática de la Ingeniería Ferroviaria en donde llegaron a trabajar cientos de obreros de nuestro País y de Países vecinos. Originalmente, se había planeado la construcción de 14 Túneles, pero solo 9 alcanzaron a realizarse.
Durante el proceso de construcción murieron cientos de personas a causa de los accidentes de trabajo. Las obras fueron construidas por la Empresa, Sollazo Hnos. Sólo el túnel mayor o primer túnel insumió un millón de Kilogramos de Hierro y cuarenta y cuatro Mil Metros cúbicos de Hormigón Armado, hecho totalmente a mano ya que para esos años no se contaba con la maquinaria que actualmente se usa para este tipo de trabajos y gran cantidad de dinamita. La altura de los túneles es de 8 metros y cuenta con un ancho de 5 metros, además existen varias Torres de vigilancia con 4 y 10 metros de altura, estas están realizadas en hormigón macizo, con peldaños para poder subir y una baranda de hierro.
Lamentablemente, con el actual trazado de la nueva Cuesta de El Totoral, que funciona desde 1992, se ha producido un grave deterioro de los túneles.
Según ha sostenido el Dr. Eduardo Zuliani, quien es un gran conocedor de las metas de este ambicioso proyecto, y quién a la vez, se encuentra al frente de la iniciativa de explotar este extraordinario patrimonio local, a través de la «Asociación Amigos de los Túneles de la Merced», este Ramal ferroviario hubiera favorecido a todo el Noroeste Argentino porque hubiera permitido la proximidad al Norte, con Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero y hacia el Sur con La Rioja, Córdoba, San Juan y Mendoza y, así propiciar el comercio a través de la explotación de los recursos mineros y de piedras preciosas de la Provincia de Catamarca . Al mismo tiempo, esta red ferroviaria buscaba generar un transporte de pasajeros pero, lamentablemente a pesar del empeño y del esfuerzo de las autoridades de esos años, este sueño nunca pudo llegar a concretarse.

Durante el periodo Presidencial de Juan Domingo Perón se produjo la Nacionalización de los Ferrocarriles y se dio un fuerte impulso a los proyectos ferroviarios. El 13 de febrero de 1947 se firmó el acta de compra y el 1º de marzo de 1948, el Gobierno Argentino tomó formal posesión de los ferrocarriles británicos. Para los argentinos, manejar los ferrocarriles era visto como un acto de soberanía.
El proceso de industrialización que estaba desarrollando la Argentina requería de un Estado fuerte, y se creía que estando los ferrocarriles en manos estatales impulzarían la producción nacional. La red ferroviaria continuó creciendo hasta 1952, año en que se llegó a los 44 mil kilómetros de extensión, el mayor récord de extensión en su historia. Junto a ello, durante esta etapa peronista se crearon las escuelas técnicas; dentro de la Empresa FF.C.A se realizó la capacitación y posterior ingreso de los hijos de los ferroviarios (Escuelas Fábricas: Ley Nº 12.921). De esta manera, el Estado Argentino asumió la tarea de conectar todo el País a la línea del ferrocarril.
Se trataba de fomentar el transporte de los productos regionales del país para incentivar el consumo interno, y promover el desarrollo social a través de la comunicación que significaba el paso del tren por las distintas provincias.
En el momento de su nacionalización, el sistema ferroviario presentaba lo que sería su configuración definitiva. Se trataba de la red más grande de América Latina y poseía conexiones con Paraguay, Bolivia, Chile, Brasil y Uruguay. Sin embargo, para mediados de 1952 se produce la interrupción de varias obras ferroviarias por razones de distintos índoles pero una de las más contundentes fue la importancia que alcanzó el camión como medio de transporte, sumado a la mala administración, con respecto a los gastos para su mantención que derivó a los pocos años en problemas financieros para la empresa ferroviaria nacional.
Muchos obreros fueron suspendidos por tiempo indeterminado para luego ser despedidos definitivamente. Todo esto redundo en el cierre de ramales y la caída sostenida de la capacidad de transporte tanto de cargas como de pasajeros, además, el punto de quiebre que marcará rotundamente la aceleración de la desarticulación del sistema ferroviario fue el Golpe de Estado de 1955. Con el establecimiento de este gobierno de facto se abre un período de transformación de los recursos, acompañado por una profunda reformulación del rol del Estado. En esta etapa se produce, entonces, una verdadera reconfiguración económica, política y social, a partir de la cual se abandona una concepción que apuntaba al crecimiento y la inclusión social como pilares básicos y se impone un orden social basado en la desindustrialización, la concentración del ingreso y la represión. Estas políticas, además de marcar el inicio de la debacle ferroviaria, sentaron las condiciones de posibilidad para su virtual desmantelamiento.
Para esos años, el transporte ferroviario iniciaba un camino de progresivo deterioro, en todo el país. De esta manera, se dio por el abandonado también de la obras de los túneles de la merced que estuvieron por muchos años inundados y cubiertos por el monte.
El sueño del proyecto del ferrocarril Belgrano de llegar a conectar nuestra provincia de Catamarca con el gran Tucumán quedó truncado. Pasarían muchos años para que un grupo investigadores profundicen sobre el valor de esta monumental obra comúnmente llamada los túneles de la merced y dé a conocer su pasado inmortal.
Actualmente, se conservan las obras construidas como; los túneles y algunas ruinas de viejos terraplenes, polvorines y campamentos de esos años.
Extraído del trabajo de investigación sobre los Túneles de La Merced realizado por el Comunicador Social, Leandro José Barrionuevo año 2017.

Los comentarios son responsabilidad de sus autores los cuales serán pasibles de las sanciones legales que correspondan: Lee nuestra política de comentarios.

Noticias Relacionadas